Florence Shinn tiene mucho que decirnos sobre la música y las manifestaciones.
Aunque es parte fundamental de la vida de muchos, en ocasiones el poder de la música se deja a un lado y no se aprovecha el poder para manifestar que esta posee.
La música, para mi, es algo sumamente importante en mi vida y he estado en contacto con ella desde muy jóven. Con 4 años ya era fanática de George Michael y Phil Collins.
El caso es que he hecho uso de esta como método de manifestación desde siempre sin notarlo realmente. Cuando fui consciente de ello por primera vez fue en el año 2013, iba a realizar un viaje pero no tenía ningún dispositivo en el cual reproducir mi música. Aunque tenía mis CDs, no quería escuchar sólo a un artista; yo quería escuchar música en específico en un teléfono móvil (ya que en ese tiempo sólo mis padres tenían uno) y había una canción* en particular que quería escuchar durante el camino.
Lo que hice, entonces, fue mientras estaba en mi casa, tomar mi laptop, ponerme audífonos e imaginarme en el automóvil viendo hacia afuera mientras escuchaba tal canción en un teléfono móvil. No me importaba la marca ni mucho menos, además, en ese tiempo, que yo recuerde, no existía tanta variedad en telefonía móvil, yo sólo quería escuchar la canción en un teléfono.
Por supuesto, nunca hubo ninguna intencionalidad detrás, ya que desconocía por completo la ley de la atracción, lo que sí hubo fue el sentimiento de felicidad que me generaría el tener un teléfono móvil al momento de realizar el viaje.
Realicé dicho ejercicio cada que escuchaba la canción (que en ese tiempo, eran muchas veces) y, cómo no, poco antes de realizar dicho viaje conseguí el teléfono y el día del viaje todo sucedió tal cual lo había visualizado.
Florence Shinn (1871-1940) fue una escritora de metafísica y maestra espiritual estadounidense. Dentro de sus trabajos, ella argumentaba que se tenía que «entregar la carga» e impresionar constantemente al subconsciente mediante la fe activa. Con «entregar la carga» ella hacía referencia a que «la carga» (aquello que genera miedo, dudas o pobreza) tenía que ser entregado a Cristo (que está en nuestro subconsciente) para que esto finalmente se transforme en la luz o bien se desvanezca y regrese a su «nada original».
Esto puede ser logrado mediante la repetición de afirmaciónes. Shinn relata en su libro «El Juego de la Vida y Cómo Jugarlo» que una persona tenía una urgente necesidad de dinero y, al realizar la afirmación «yo entrego esta carga a Cristo que está en mí, y de ese modo voy al encuentro de riqueza», dicha persona dejó atrás la carga que llevaba consigo, que era un estado de constante miedo y pobreza, y todo aquello se convirtió en prosperidad.
Ahora bien, Shinn explica que siempre se intenta impresionar al subconsciente de la forma más rápida y fácil posible y para ello, ella propone a la música como un método para ello. En su libro ella expone lo siguiente:
«El subconsciente está continuamente impresionado por la música, pues la música pertenece a la cuarta dimensión, libera el alma, hace posible milagros y nos facilita su realización».
No sería sorpresa, entonces, que el método de manifestación que más utilizo en mi vida cotidiana es la música. Considero, además, que independientemente del método de manifestación que se utilice lo importante es el sentimiento que se genera al realizar cualquier manifestación. Este método siempre me ha sacado de cualquier apuro, pues es el que se realiza en el tiempo justo en que lo necesito o antes además de que permite el flujo de ideas y abre paso a nuestra intuición.
«Una de mis amigas enciende cada día su aparato de música con este fin. Así, se pone en un estado de perfecta armonía y libera su imaginación».
En cuanto a la metodología, no me parece que exista una en específico, ni que sea diferente a la manera en la que alguien escucha música, ni tampoco escuchar música en específico. Algo que influya, quizá, podría ser el estado en el que estemos, si se está agitado, feliz, triste, etc. Pero no creo que tenga un efecto como tal, a no ser que no sintamos nada mientras escuchemos dichas canciones.
No podría dar una playlist específica tampoco, ya que las canciones que escuchemos deben de ser de artistas o canciones de nuestro agrado y nada más.
«Otra persona a la que conozco bien se dedica a bailar al mismo tiempo que hacer sus afirmaciones. El ritmo y la armonía de la música y del movimiento dan a sus palabras una fuerza extremada».
La intencionalidad y los sentimientos, en cualquier método, son importantes para que nuestras manifestaciones sean exitosas, y cada persona tiene alguna canción perfecta para manifestar depediendo de qué es lo que se quiera.
Por ejemplo, cuando era más jóven solía ir con mi tía cada año al viejo pueblo de mi abuela y durante el viaje escuchaba un álbum en específico y de este hay una canción* que siempre escuchaba (y que aun me encanta).
Cuando se presentó la oportunidad de ir nuevamente no estábamos lo suficientemente seguros de que llegaríamos ya que nuestro automóvil había sido comprado en el año 1999 y el viaje era de 12 horas. Sin tener cómo ir, mi madre declinó la oferta, pero yo no.
Hice uso de este método y mientras estaba en mi cama escuché dicha canción e imaginé que el viento de la ventana era el viento que solía sentir cuando llegaba a casa de mi abuela; literalmente sentí que estaba ahí.
Un día antes de que mi tía partiera al viejo pueblo, una de sus camionetas había salido del taller y nos ofreció esta para realizar el viaje. Finalmente, todos pudimos ir a aquel pueblo.
Y como tal, así es como realizo mis manifestaciones. Cada quien es libre de poner en práctica este método de la forma que desee.
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*Florence Scovel Shinn- El Juego de la Vida y Cómo Jugarlo (1925).
*Paramore- Decode (2008).
*Mitchel Musso- Welcome to Hollywood (2010).Fotografías utilizadas:
1. Mink Mingle (@minkmingle), "black portable vinyl records", desde Unsplash (https://unsplash.com).


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